PRODUCCIÓN LITERARIA DE ESCRITORES DE LA GENERACIÓN DEL 30 - REALISMO SOCIAL
Enrique Gil Gilbert
1912-1973 Ecuatoriano, Guayaquileño
José de la Cuadra
1903-1941 Ecuatoriano, Guayaquileño
LA TIGRA.
Los
agentes viajeros y los policías rurales, no me dejarán mentir -diré como en el
asertomontuvio- Ellos recordarán que en sus correrías por el litoral del
Ecuador -¿en Manabí?, ¿en elGuayas?, ¿en Los Ríos? - se alojaron alguna
vez en cierta casa-de-tejas habitada por mujeresbravías y lascivas... Bien;
ésta es la novelita fugaz de esas mujeres. Están ellas aquí tan
vivascomo un pez en una redoma; sólo el agua es mía; el agua tras la cual se
las mira... Pero, acercade su real existencia, los agentes viajeros y los
policías rurales no me dejarán mentir.
"Señor
Intendente General de Policía del Guayas: Clemente Suárez Caseros,
ecuatoriano,oriundo de esta ciudad, donde tengo mi domicilio, agente viajero y
propagandista de la firmacomercial Suárez Caseros & Cía., a usted con la
debida atención expongo: En la casa dehacienda de la familia Miranda, ubicada
en el cantón Balzar, de esta jurisdicción provincial,permanece secuestrada en
poder de sus hermanas, la señorita Sara María Miranda, mayor deedad, con
quien mantengo un compromiso formal de matrimonio que no se lleva a cabo por
larazón expresada. Es de suponer, señor Intendente, que la verdadera causa del
secuestro sea elinterés económico; pues la señorita nombrada es condómina, con
sus hermanas, de lahacienda a que aludo, así como del ganado, etc., que existe
en tal propiedad rústica.Últimamente he sido noticiado de que se pretende
hacer aparecer como demente a lasecuestrada. En estas circunstancias, acudo a
su integridad para que ordene una rápidaintervención a los agentes de
su mando en Balzar. De usted, respetuosamente- (Fdo.): C.Suárez
Caseros". - (Sigue la fe de entrega): "Guayaquil, a 24 de enero de
1935; las tres de latarde; Telegrafíese al comisario nacional de Balzar para que,
a la brevedad posible, seconstituya, con el piquete de la policía rural
destacado en esa población, en la haciendaindicada, e investigue lo
que hubiere de verdad en el hecho que se denuncia; tomando
cuantasmedidas juzgue necesarias en ejercicio de su autoridad. Transcríbansele
las partes esencialesdel pedimento que antecede. - (Fdo.): Intendente
General". -(Siguen el proveído y la razón dehaberse despachado el
telegrama respectivo).
Adalberto Ortiz
1914-2003 Ecuatoriano, Esmeraldeño
El mulato, que era el más joven de los tres, se llamaba Juan Francisco. Tenía la espalda muy mala, y por eso no podía trabajar en el campo. Pero como era el más joven, el más fuerte y el más alegre, todos los días lo llevaban a la plaza para que hiciera reír a la gente. Allí, en la plaza, Juan Francisco se ponía a bailar, a cantar y a hacer chistes. La gente se reía mucho y le daba monedas. Pero Juan Francisco no podía trabajar en el campo, y eso le daba mucha tristeza.
Había una vez una niña que soñaba con ser mariposa. Todas las noches, cuando cerraba los ojos, se imaginaba volando entre las flores, con alas de colores brillantes. Su madre le decía que los sueños eran solo eso, sueños, pero la niña no dejaba de desearlo.
Un día, mientras paseaba por el jardín, encontró una mariposa herida. Sus alas estaban rotas y apenas podía moverse. La niña la tomó en sus manos y la cuidó con ternura. Le dio miel y la protegió del viento y la lluvia.
Joaquín Gallegos Lara
1911-1947 Ecuatoriano, Guayaquileño
El guaraguao
El montubio se llamaba Chancho-rengo. Era un hombre flaco, de piel tostada por el sol y ojos pequeños y vivaces. Su vida transcurría entre los manglares y los ríos, cazando aves y vendiendo sus plumas. Pero lo que más quería en el mundo era su guaraguao, su fiel compañero de aventuras.
Alfonso, así se llamaba el guaraguao, era un ave grande y majestuosa. Tenía el plumaje oscuro y los ojos afilados como cuchillos. Desde que era un polluelo, Chancho-rengo lo había criado con cariño. Juntos recorrían los bosques y los esteros, compartiendo silencios y secretos.
Un día, mientras cazaban garzas, Chancho-rengo encontró una bolsa llena de monedas de oro. La suerte parecía sonreírle. Pero esa misma noche, los hermanos Sánchez, unos maleantes del pueblo, lo emboscaron. Lo golpearon y le robaron el dinero. Alfonso, fiel a su amo, intentó defenderlo, pero los hermanos lo ahuyentaron a machetazos.
Demetrio Aguilera Malta
1909-1981 Ecuatoriano, Guayaquileño
Atormentado por la riqueza y la desgracia, Juancho buscó al extraño hombre de nuevo. Este le ofreció una salida: devolver la plata y recuperar su vida normal. Pero Juancho se aferró a la riqueza, incapaz de renunciar a ella. La plata se convirtió en su obsesión.




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